"Dios está estableciendo una nueva
autoridad en Su iglesia para llegar hasta el
tercer cielo, alcanzar el corazón de
Dios, y llevar esa revelación de vuelta
a la tierra donde podamos cumplir Su voluntad.
Cuando lo alabamos, cambiaremos la misma atmósfera
que nos rodea - la voluntad de Dios llevándose
a cabo en la tierra como lo es en los cielos.
¡Esto es lo que pedimos cada vez que oramos
el Padre Nuestro!"
Es
hora de buscar el rostro de Dios a través
de la alabanza. La palabra "buscar"
implica buscar, escudriñar, apuntar a o
descubrir. Necesitamos desear y buscar a Dios
con profunda pasión. Dios desea que nos
convirtamos en guerreros de la alabanza para Su
Reino. Estoy usando esta etapa de mi vida para
buscar a Dios de una forma más profunda.
Cuando llegas al final de tus recursos, cuando
necesitas a Dios desesperadamente, cuando tienes
hambre de más, entonces todo lo demás
no es tan importante como buscar el rostro de
Dios. Dios nos está desarraigando de nuestros
tesoros temporales y terrenales y nos está
trayendo a una nueva dimensión espiritual
y a andar con Él. La mayoría de
nosotros diría, "Nunca hemos estado
así antes."
Cuando alabamos entramos en una conexión
sobrenatural con Dios. Hay poder en esa conexión.
Como resultado, las puertas en la tierra se abren
ante nosotros. Tenemos una revelación de
la voluntad y el propósito de Dios. Podemos
andar en un nuevo nivel de victoria. Dios nos
trae a un lugar de transformación. Somos
sacados de los patrones de este mundo y entrados
en los patrones que Dios creó para nosotros.
Somos confortados en medio de la tormenta, y recibimos
la ayuda del Espíritu Santo. Cuando alabamos,
ascendemos a un nuevo lugar y empezamos a ver
las cosas desde una perspectiva celestial. Alabar
a Dios abre la puerta de la presencia de Dios
y Su poder sobre la tierra.
Estamos en días en los que la guerra espiritual
está incrementando. La vida está
cambiando radicalmente. Dios quiere que aprendamos
a ascender en alabanza y después aprender
a descender en combate. Lo que hicimos ayer y
la forma en que vivíamos ya no es adecuada
para los días en los que estamos entrando.
Debemos de levantarnos a un nuevo nivel de espiritualidad.
Debemos de ascender al Trono de nuestro Padre,
y entonces Él le da sentido a todo. No
podemos ya depender de nuestro propio entendimiento.
Las armas de nuestra lucha no son carnales sino
poderosas. Debemos recibir revelación celestial
para poder luchar la guerra espiritual sobre la
tierra. Desde la posición de la alabanza,
conseguiremos la victoria.
"Cuanto
más ascendemos, mayor la liberación
de fe que viene a nuestro hombre espiritual.
Tienes un asunto o una carga o un proyecto por
el que estás orando. Alabas y consigues
una pieza del rompecabezas. Dios te habla durante
la alabanza. Desde Su voz guerreas hasta el
siguiente combate y allí consigues nuevo
terreno. Alabas más, y consigues más
revelación. Desde esta revelación
haces la guerra."
Ascender
en Alabanza
"¡Este
es un tiempo para la alabanza! Este es un tiempo
para que los intercesores asciendan, alaben
y entren confiadamente dentro de la sala del
Trono de nuestro Padre."
Cuando
ascendemos en alabanza, entramos en un nuevo ámbito.
Las promesas de Dios se convierten en realidades
en nuestras vidas, porque nuestra fe se despierta
a un nuevo nivel. Dios nos llama a que ascendamos
en alabanza, pero ¿Cómo podemos
hacer esto cuando hay tantas preocupaciones en
este mundo? Aquí hay algunas formas
prácticas en las que podemos ascender en
alabanza.
- Dale
Tiempo a Dios - El enemigo intentará
mantenerte demasiado ocupado como para que busques
a Dios. Esta es su estrategia. Él pondrá
muchas cosas buenas en tu camino. Él
sabe que cuando estás buscando a Dios
sinceramente, entrarás en un nuevo ámbito
y sus trabajos serán destruidos. Mira
tu agenda, cueste lo que cueste, estréchala,
y busca el rostro de Dios en alabanza.
- Habita
- Aprende a habitar en la presencia de Dios
en todo momento. Cuando eres tentado a preocuparte
o distraerte, cázate a ti mismo, confiésalo
como pecado en el momento que te des cuenta,
y vuelve a la alabanza.
- Sé
Disciplinado
- Lleva una vida de disciplina en alabanza incluso
cuando tus circunstancias sean difíciles.
Determina persistentemente alabarle a Él.
No somos conscientes de los pesos y opresiones
que forman parte de esta vida. La alabanza nos
levanta por encima de los cuidados de este mundo.
-
Alaba Continuamente - Alabar ocasionalmente
no funciona. Debemos alabarle a lo largo del
día. No podemos dejar que nuestra mente
se concentre en el incremento de problemas de
este mundo. Jesús ha abierto el camino.
Él está sentado en los cielos
a la derecha del Padre (Hebreos
1:1-3). Él reina desde los cielos.
-
Usa la Palabra - Mezcla el orar la Palabra
con tus alabanzas. Debido a actuales problemas
de salud, estoy leyendo y orando la Palabra
de Dios a lo largo del día. Esto me está
ayudando muchísimo en mi alabanza a Dios.
Me está dando una perspectiva celestial
y me ayuda a mantenerme enfocada en Dios.
-
Expresa lo que hay en tu Corazón
- A Dios le encanta los adoradores apasionados.
Puede que quieras ser de alta voz o callado,
cantar, llorar o gritar. Usa la forma que te
ayude a expresar a Dios lo que hay en tu corazón.
Dios busca tu corazón.
"Cuando
liberamos un sonido de alabanza, la tierra
ha de responder. Hay poder en levantar nuestras
voces en aclamación al verdadero Dios
viviente. Podemos hablar; podemos cantar;
podemos gritar. Entonces el poder expresivo
de las manos genera un sonido. Podemos aplaudir,
y podemos tocar instrumentos. También
podemos alzar nuestras manos en alabanza...
Podemos ponernos en pie; podemos postrarnos;
podemos bailar."
Descender
en Guerra
"Así
que si vivimos en la tierra pero tenemos acceso
a los lugares celestiales a través de
la oración, ¿porqué no
se hace siempre la voluntad de Dios en la tierra
como lo es en los cielos? La respuesta está
en el segundo cielo donde Satanás, el
príncipe del poder del aire (Efesios
2:2), y sus demonios luchan contra el reinado
de Dios y Sus ángeles. Satanás
es el príncipe de este mundo (véase
Juan 12:31, 14:30, 16:11)."
Para
mejor entender la lucha a la que nos enfrentamos
y el increíble poder que tenemos en la
oración, nos ayudará el entender
cuidadosamente lo siguiente: El primer cielo es
el ámbito terrenal en el que vivimos.
Cuando Jesús murió en la cruz, partió
el poder de Satanás en este reinado terrenal.
A través de Su muerte y resurrección,
podemos orar hasta el tercer cielo en el que se
sienta Dios (Romanos
5:1-2). Tenemos acceso a lugares celestiales
a través de nuestras oraciones. Satanás
es el príncipe del poder del aire (el segundo
cielo) y el dios de esta era. (II
Corintios 4:4). Él intenta bloquear
la voluntad del cielo para la tierra a través
de una jerarquía de demonios que están
posicionados entre nosotros en la tierra y el
tercer cielo donde Dios y Jesús están
sentados. Nuestra lucha es contra las fuerzas
espirituales del mal en el segundo cielo. (Efesios
6:12). Él consigue derechos legales
para bloquear la voluntad de Dios sobre la tierra
a través de rebeliones contra Dios de forma
personal y corporativa en cosas como la idolatría,
inmoralidad, derramamiento de sangre, y todo tipo
de pecados sobre la tierra.
La iglesia de Dios tiene el poder para romper
las fortalezas de Satanás sobre la tierra!
Podemos atravesar a través de sus dominios
en el segundo cielo y podemos destruir sus estrategias.
¡Esta es una verdad poderosa del guerrero
de la alabanza! Cuando alabamos, nos rodeamos
de la presencia de Dios. Cuando habitamos en Su
presencia, Dios nos equipa para la guerra. Primero
ascendemos en alabanza, y después descendemos
en combate. ¿Cómo hacemos esto?
Aquí hay varias formas prácticas
en las que podemos descender en combate.
- Anda
en Paz -
Mantén tu posición, y anda en
la paz que sobrepasa todo entendimiento. Las
cosas que necesitas ver ocurrir están
en el ámbito sobrenatural. Intentar entenderlas
en lo natural no ayudará. Dios esta detrás
de una vida sobrenatural.
- Escucha
Atentamente - Escucha para conocer la estrategia
de Dios. Dios da revelación y fe cuando
alabas. Dios te dará visión acerca
de tu situación si escuchas.
- Vive
en Expectación - Cree que Dios te
dará revelación. Dios te habla
cuando alabas. Sé expectante, y espera
que Dios te hable personalmente.
- Ora
Hasta el Final
- Aprende a orar hasta ver el fin del asunto
que Dios pone en tu corazón. Cuando luchas
en oración, recibes más revelación
y rompes el poder del enemigo. Tu fe empieza
a crecer a un nuevo nivel.
- Gana
Nuevo Terreno - Cuando presionas en oración,
conquistarás nuevo terreno y revelación
para luchar en oración. Es una guerra
continua aquí en la tierra pero tienes
la habilidad para vencer al enemigo. Dios continuará
llevándote a nuevos sitios con nuevas
visiones.
-
Sé Persistente - No te rindas.
Conforme recibas nuevo terreno y revelación,
debes orar a través de esos asuntos en
fe y con persistencia.
"Sabiendo
que entramos en una batalla en terreno desconocido,
la alabanza y la adoración parecen
ser nuestras claves para la victoria en los
días venideros. Hemos ahora entrado
en una época de guerra. Cuando comenzamos
este ultimo milenio, los cambios y los conflictos
se aceleraron. Nos encontramos buscando estabilidad,
asentamientos estables y posiciones. El mundo
está cambiando tan rápidamente
que muchos se despiertan con ansiedad a cada
nuevo día... la iglesia esta siendo
preparada para entrar en su etapa más
dinámica de guerra, alabanza y cosecha."
Citas por Chuck Pierce
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