"Durante meses, los discípulos vieron
como Jesús se escapaba de las multitudes
para orar. A veces se despertaban temprano por
la mañana y veían que Él
ya se había ido. Sin dudas estaba en
los montes orando. Tuvieron tanta curiosidad
que al final le pidieron, "Señor,
enséñanos a orar" (Lucas
11:1). Su petición no era para ser enseñados
como orar, sino a orar. El hecho de que Hechos
nos enseña que estos discípulos
se convirtieron en hombres y mujeres de oración
no debiera ser una sorpresa. ¡Ellos habían
sido discipulados por un Hombre de oración!"
Lee Brase
Si
estás creciendo en tu propia vida de oración,
piensa acerca de la necesidad de discipular a
otros en la oración. Tarde o temprano
la mayoría de nosotros seremos usados por
Dios para que discipulemos a otros en la oración.
El movimiento de oración es tan importante,
y Dios necesita que cada uno de nosotros pase
a los demás las lecciones que nosotros
mismos hemos aprendido en oración. Comienza
a pedirle a Dios ahora mismo que te use para discipular
a otros en la oración. Dios te usará
en formas que no puedes ni imaginarte en estos
momentos. En el futuro, muchos buscarán
aprender acerca de la oración y la intercesión,
porque la oración será la poderosa
arma que cambiará ciudades y naciones.
La oración será la clave para vivir
en paz en momentos sin paz. Será la intercesión
lo que cambie situaciones que parezcan, desde
el punto de vista humano, imposibles de cambiar.
Estate preparado. Dios te usará para
discipular a otros en la oración, incluso
cuando no te estés dando cuenta.
"Los
intercesores tienen un bálsamo que otros
necesitan, si solo tomásemos la iniciativa
y conseguimos el coraje para ofrecerlo. No hay
substituto para la inundación de paz
que viene cuando dos o tres se reúnen
en la presencia del Señor (Mateo 18:20).
Los guerreros de la oración nacen en
lugares privados como estos, no siendo vistos
por una sociedad que vive en un torbellino.
El entrenamiento para el llamado de Dios para
la intercesión con frecuencia llega en
silencio, gradualmente, sin ser notado - nutrido
por la práctica y el ejemplo." Candy
Abbott
Cómo
Discipular a Otros
Si
alguna vez hubo una necesidad para más
intercesores, es ahora. Vivimos en una sociedad
orientada al progreso, llena de estrés,
movida por el dinero en la que las fuerzas del
mal acechan en cada esquina. ¿Que mejor
cosa puede hacer un intercesor sino tomar por
la mano a una persona herida y llevarla a la
misma presencia del Dios vivo para mostrarle
el amor incondicional de Dios, Su consuelo y
compasión, Su poder para limpiar y sanar,
Su gracia, misericordia y Su paz? ¡Menudo
ánimo al descubrir que, al orar juntos,
puedes mostrar a otra persona cómo abrazarse
a Cristo tan completamente que él o ella
pueda un día hacer lo mismo para otra
persona!" Candy Abbott
Discipular
a otros en la oración es una necesidad
vital. ¡Necesitamos intercesores! Hay poder
en la oración para romper a través
de las fuerzas del mal en nuestras ciudades. Las
personas están heridas. Necesitan la presencia
de Dios y Su poder para sanar. Lo que sigue
te ayudará a saber cómo discipular
a otros en la oración:
- Discipulado
a través de la pasión - Una
de las mejores formas de discipular a los demás
es siendo apasionado acerca de la oración.
Las personas se contagian de la fe y el celo
por la oración. El fuego de Dios por
la intercesión puede ser contagioso.
Modela la fidelidad en la oración y la
pasión por Dios.
-
Discipulado a través del ejemplo
- Sé consciente de que eres un ejemplo
cuando oras con otras personas. Otros aprenden
escuchando y viendo a aquellos que son mas experimentados
en la oración. Sé consciente de
estas posibilidades de discipulado cuando ores
con los demás. Estás haciendo
modelos de oración, al igual que hizo
Jesucristo.
- Discipulado
a través de la inversión -
Toma tiempo para orar con intercesores más
jovenes. Busca tiempo para esto física
y emocionalmente. Sé consciente de que
estás entrenando a otros en el vital
ministerio de la intercesión. Sé
paciente cuando los demás son menos experimentados.
Dios ama la oración, y Él es muy
paciente con nosotros. A Él le encanta
escuchar orar has a los creyentes más
jóvenes.
-
Discipulado a través de dar ánimos
- Todo el mundo necesita ser animado en sus
vidas de oración. El enemigo lucha en
contra de la oración. Cuando oyes de
alguien una oración bonita, hazle saber
que fue una bendición. Cuando veas a
alguien creciendo en su vida de oración,
hazles saber que ves su
progreso.
- Discipular
deliberadamente - Puede ser uno a uno o
en grupo, pero deliberadamente. Usa ocasiones
deliberadamente para ayudar a los demás
a crecer en la oración. Pídele
a Dios que te dé oporunidades para discipular.
Dirije, pero no tomes control. Cuando se busca
a alguien para discipularlo de uno a uno, busca
las cualidades de integridad, consistencia,
humildad, disponibilidad y fe.
- Discipulado
usando la Palabra de Dios en oración
- Usa la Palabra de Dios en muchas de tus oraciones.
Lee las Escrituras antes de orar con otros.
Las oraciones basadas en las Escrituras tienen
poder ante Dios porque estás orando la
voluntad de Dios con los demás. Las oraciones
de la Biblia son una forma efectiva de entrenar
a otros para orar.
- Discipulado
a través de la oración inmediata
- Toma oportunidades para orar de forma
inmediata para enseñar a los demás.
La oración tiene que estar dispuesta
a surgir sin previo aviso. Ora con otros con
respecto a estas necesidades de oración
inmediata diciendo: "Vamos a orar ahora
mismo." Puede ser una situación
de discipulado. Entrena a otros para que oren
en cualquier momento, y enséñales
a orar en voz alta.
La
forma en que sabré si Intercesores Arriba
está teniendo éxito es en si estáis
discipulando a otros en la oración y la
intercesión. Si estáis aplicando
estas cartas en vuestra propia vida y estáis
discipulando a otros a través de moldear
una vida de oración, entonces sé
que he conseguido mi meta. Si se convierten en
algo más que solo otra enseñanza,
y si son aplicadas personalmente y traen transformaciones
de vida, entonces sabré que se ha conseguido
el propósito que Dios quiere conseguir
a través de estas cartas. Ya no estamos
en un día en el cual podemos leer y oir
verdad sin aplicarla. Estamos en una época
de transformación de vidas y de cosecha,
y es hora ya de que cada uno de nosotros sea consciente
de esto y que entendamos la responsabilidad que
tenemos de interceder y discipular a otros en
la oración.
"Discipulado en el área de
la oración es casi inexistente en las
iglesias y en los materiales de discipulado,
sin embargo es la parte más importante
de un andar con Dios que tenga éxito.
Necesitamos hacer lo que tengamos que hacer
para discipular a otros en la oración,
pasar a los demás lo que sabemos. Pues
sin importar el dónde estés en
tu propia vida de oración, estas probablemente
más desarrollado que alguna otra persona
que conozcas. Comienza preguntándole
a Dios a quien puedes discipular. Quizas se
trate de un amigo, una esposa, un hijo. No tiene
porqué ser formal, pero debe ser deliberado.
No ha existido mejor tiempo para pasar a otros
el legado de la oración." Jonathan
Graf
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