"Si aquellos que pasaron antes que nosotros
llevaron coronas tan bonitas en tiempos de esfuerzo
y estrés, nuestras bocas debieran siempre
de estar derramando oleadas de bendición
conforme el Espíritu Santo consigue su
propósito en estos nuestros cuerpos humanos
y produce en nosotros una labor eterna 'Porque
lo que al presente es momentáneo y leve
de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera
alto y eterno peso de gloria.''' (II Corintios
4:17)
No es fácil
ser agradecido en toda circunstancia. Pero
cuando elegimos darle gracias a Dios en medio
de las dificultades, esto derrota a las fuerzas
de la oscuridad en el ámbito espiritual.
Cuando agradecemos a Dios por cada don que nos
da incluso si las cosas están malas, el
enemigo pierde la batalla contra nosotros. Se
queda parado en su camino. Él no puede
hacer prosperar sus acusaciones contra nosotros
cuando andamos en el poder de una vida agradecida.
Hay una forma de ver la vida desde la perspectiva
de la eternidad. No estoy diciendo que esto sea
fácil o que ignoremos las grandes tragedias
de la vida. La tragedia en America de la perdida
de una ciudad entera es enormemente devastadora
para aquellos que lo han perdido todo. La realidad
de la vida eterna y la realidad de un peso eterno
de gloria que excede esta vida es un tesoro sin
precio. Nuestras aflicciones están construyendo
para nosotros un mayor y eterno peso de gloria.
Te animo
a ser agradecido por cada bendición de
Dios en tu vida. Es de gran significado para Dios
el que en medio de grandes pruebas, podamos ser
agradecidos en cada circunstancia. Estoy escribiendo
esta carta a tan solo dos millas de Efeso, desde
donde Pablo le escribió a la iglesia efesia
en efesios 1:16, "No ceso de dar gracias
por vosotros, haciendo memoria de vosotros en
mis oraciones." Pablo estaba agradecido por
la Iglesia. Él estaba agradecido en lo
bueno y en lo malo. Él conocía el
poder de una vida agradecida. Sabía que
Dios le estaba conformando a Su imagen a través
de cada prueba si la manejaba bien. Él
sabía que un corazón que rebosa
con agradecimiento puede darle la vuelta a cualquier
situación para bien.
"Arraigados
y sobreedificados en él, y confirmados
en la fe, así como habéis aprendido,
creciendo en ella con hacimiento de gracias."
(Colosenses 2:7)
Pablo
sabía estar agradecido incluso en una oscura
prisión. En nuestros recientes viajes,
pasamos por una prisión. Empecé
a pensar en Pable. Él es un testimonio
para todos nosotros acerca de cómo podemos
estar agradecidos en medio de circunstancias muy
oscuras. Pablo fue capaz de usar incluso una experiencia
de prisión para la gloria de Dios. Escribió
varios libros del Nuevo Testamento desde una oscura
celda de prisión. Se convirtió en
un eterno peso de gloria. Conforme viajábamos
ayer durante horas a través de la tierra
en la que Pablo viajó en sus viajes misioneros,
fui recordada de que quizás las mayores
bendiciones de su vida que han impactado a generaciones
de Cristianos, fueron sus escritos desde una oscura
celda de prisión.
Con frecuencia
nos olvidamos de ver nuestras circunstancias a
través de los ojos del agradecimiento.
Siempre existen aquellos que están en una
situación más difícil. La
semana pasada tuve el privilegio de visitar una
ciudad subterránea en la que los primeros
cristianos tuvieron que esconderse en cavernas
subterráneas para protegerse de aquellos
hombres de arriba que estaban esperando para matarles.
Fui muy impresionada, conforme bajábamos
más, a las oscuras cuevas de esta ciudad
subterránea. Era oscuro, lugubres túneles
y habitaciones de piedra en los que a veces tenías
que agacharte para andar entre estos húmedos
y oscuros pasadizos. Los primeros Cristianos sufrieron
muchísimo por su fe.
"Fueron
apedreados, aserrados, tentados, muertos á
cuchillo; anduvieron de acá para allá
cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres,
angustiados, maltratados; De los cuales el mundo
no era digno; perdidos por los desiertos, por
los montes, por las cuevas y por las cavernas
de la tierra. Y todos éstos, aprobados
por testimonio de la fe, no recibieron la promesa..."
(Hebreos 11:37-39)
¡Los
primeros cristianos me recuerdan de lo muy agradecidos
que debemos estar por todas las bendiciones que
tenemos! Debemos ver nuestras circunstancias
a través de los ojos del agradecimiento.
Dios quiere que tengamos corazones agradecidos
incluso en medio de las dificultades. Oraciones
con agradecimiento expresadas en medio de la perdida,
dificultades y durezas de la vida significan muchísimo
para Dios. Porque Él sabe que son el sacrificio
de alabanza y agradecimiento durante tiempos difíciles.
Elegir ser agradecido en toda circunstancia tiene
increíbles consecuencias.
"Por
nada estéis afanosos; sino sean notorias
vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con hacimiento de gracias."
(Filipenses 4:6)
Formas
de Agradecer a Dios
"Estad
siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias
en todo; porque esta es la voluntad de Dios
para con vosotros en Cristo Jesús."
(I Tesalonicenses 5:16-18)
- Agradece
a Dios por tu salvación - Ahora mismo
estamos en un lugar en el que millones de personas
no conocen a Cristo. Si tú tienes el
don de la vida eterna alégrate en gran
manera y agradecido por tu salvación
- Agradece
a Dios por tu hogar - Si actualmente tienes
un hogar, luz del sol y un lugar blando en el
que depositar tu cabeza, alégrate en
gran manera y sé agradecido. Hay millones
que no tienen tanta suerte. Los primeros Cristianos
vivian meses seguidos bajo tierra sin la luz
del sol. Su cama era una piedra.
- Agradece a Dios por la gloria eterna de
tus circunstancias - Si ahora mismo estas
atravesando dificultades, sé muy agradecido
por tener una oportunidad de darle la vuelta
a tus circunstancias a través de la alabanza
y el agradecimiento. No importa la profundidad
de la dificultad, Dios te puede bendecir cuando
le das gracias a Él en los sitios difíciles.
-
Agradece a Dios por cualquier libertad que
tengas para compartir el evangelio - Estoy
rodeada de aquellos que pueden enfrentar persecución
por su fe. Si tú tienes libertad para
compartir las buenas nuevas de Jesús
a aquellos que te rodean, ten sumo gozo y sé
agradecido. Hay millones que sufren la posibilidad
de prisión, perdida de su familia o muerte
por compartir su fe.
-
Da gracias a Dios por su Reino inamovible -
Si conoces a Cristo, ten sumo gozo y sé
agradecido porque estas recibiendo un Reino
que no puede ser movido. "Así
que, tomando el reino inmóvil, vamos
á Dios agradándole con temor y
reverencia." (Hebreos 12:28)
"Dios
sonríe cuando le alabamos y le agradecemos
de forma continua. Pocas cosas sientan mejor
que recibir alabanza y agradecimiento genuinos
de otra persona. A Dios le encanta también...
Algo maravilloso ocurre cuando ofrecemos alabanza
y agradecimiento a Dios. Cuando le damos alegrías
a Dios, nuestros propios corazones se llenan
de alegría "
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